Educado
en la Escuela de Pestalozzi, en Yverdun (Suiza), fue uno de
los más eminentes discípulos de ese celebre
profesor y uno de los celosos propagandistas de su sistema
de educación, que tan grande influencia ejerció
sobre a reforma de la enseñanza en Francia y en Alemania.
Concluidos
sus estudios, volvió a Francia. Conociendo a fondo
la lengua alemana, traducía para el Alemán diferentes
obras de educación y de moral y, lo que es muy característico,
las obras de Fénelon, que lo tenían seducido
de manera particular.
De 1835
a 1840, fundó, en su casa, calle de Sèvres,
cursos gratuitos de Química, Física, Anatomía
comparada, Astronomía, etc. Preocupado siempre con
tornar atrayentes e interesantes los sistemas de educación,
invento, al mismo tiempo, un método ingenioso de enseñar
a contar y un cuadro mnemónico de la Historia de Francia,
teniendo por objetivo fijar en la memoria las fechas de los
acontecimientos de mayor relevancia y los descubrimientos
que iluminaran cada reinado.
Antes
que el Espiritismo le popularizase el seudónimo de
Allan Kardec, él era ilustre por diversos libros de
educación.
Por el
año de 1855 (1) , sacada a la luz la cuestiones de
las manifestaciones de los Espíritus, Allan Kardec
se entregó a las observaciones perseverantes sobre
ese fenómeno, meditando principalmente el deducir las
consecuencias filosóficas. Entrevió, desde luego,
el principio de nuevas leyes naturales: las que rigen las
relaciones entre el mundo visible y el mundo invisible. Reconoció
en la acción de este ultimo, una de las fuerzas de
la Naturaleza, cuyo conocimiento, habría de lanzar
luz sobre una inmensidad de problemas tenidos por insolubles,
y comprendió el alcance, desde el punto de vista religioso.
Sus obras
principales sobre esta materia son:
El Libro
de los Espíritus cuya primera edición apareció
el 18 de abril de 1857
El Libro de lo Médium en junio 1861
El Evangelio según el Espiritismo en abril de 1864
El Cielo y el Infierno o la justicia de Dios según
el Espiritismo en agosto de 1865
La Génesis, los Milagros y las Predicciones en junio
de 1868
Qué es o Espiritismo
Viaje Espírita en 1862
Obras Póstumas
La Revista Espírita revista de estudios psicológicos,
periódico mensual comenzado el 1º de junio de
1858.
Fundó en París, el 1 de abril de 1858, la primera
Sociedad espírita regularmente constituida, bajo el
nombre de Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas,
cuyo fin exclusivo era o estudio de cuanto podía contribuir
para o progreso da nueva ciencia. Allan Kardec se defendió,
con entero fundamento, de haber escrito cosa alguna bajo la
influencia de ideas preconcebidas o sistemáticas. Hombre
de carácter frío y sereno, observó los
hechos, y de sus observaciones dedució las leyes que
los rigen. Fue el primero en presentar la teoría relativa
a tales hechos y a formar con ellos un cuerpo de doctrina,
metódico e regular.
Demostrando
que los hechos erróneamente calificados de sobrenaturales
se hallan sometidos a leyes, él los incluyó
en el orden dos los fenómenos de la Naturaleza, destruyendo
así el último refugio de lo maravilloso y uno
dos elementos da superstición.
Fecha
de la aparición de El Libro de los Espíritus,
a fundación del Espiritismo que, hasta entonces, sólo
contaba con elementos esparcidos, sin coordinación,
y cuyo alcance no toda la gente pudiera comprender.
Las pruebas
materiales que el Espiritismo presenta de la existencia del
alma y de la vida futura tienden a destruir as ideas materialistas
e panteístas. Uno de los principios más fecundos
de esa doctrina y que deriva de lo precedente es lo de la
pluralidad de las existencias, ya entrevisto por una multitud
de filósofos antiguos y modernos.
De él
promana la explicación de todas las aparentes anomalías
de la vida humana, de todas las desigualdades intelectuales,
morales e sociales, facultando al hombre saber de dónde
viene, para dónde va, para qué fin se halla
en la Tierra y por qué sufre en ella.
Las ideas
innatas se explican por los conocimientos adquiridos en las
vidas anteriores; las simpatías y antipatías,
por la naturaleza de las relaciones anteriores.
El Espiritismo
tiene como divisa: Fuera de la Caridad no hay salvación,
es decir, la igualdad entre los hombres ante Dios, la tolerancia,
la libertad de conciencia y la benevolencia mutua.
No hay
fe inquebrantable, sino la que puede mirar cara a cara a la
razón, en todas las épocas de la Humanidad.
La fe, una base se hace necesaria y esa base es la inteligencia
perfecta de aquello en que se tiene que creer. Para creer,
no basta ver, es preciso, sobretodo, comprender.
(El Evangelio
según el Espiritismo.)
Trabajador
infatigable, Allan Kardec desencarnó, el 31 de marzo
de 1869.
(Extraído
de OBRAS PÓSTUMAS)